A precio de beso.
Lo impensable, el impulso y la duda de nuevo; paso las horas calentando y enfriando pensamientos y a veces los oigo quejarse como un hipopótamo viejo (me dicen un deja de pensarme y decÃdete). Entonces me digo un atrévete y pon la Giralda como telón de fondo, deja de plantearte la realidad en términos teóricos que a las nueve y diez se encienden las farolas.
SÃ, cuando me pongo asà se que prefiero que me eches de más y no de menos, pero ya sabes lo que cuesta empezar un tú y yo aunque para ti tenga el alma en oferta; porque luego vienen la luna y el vértigo que hay antes de llegar a aquel mirador donde se va tan sólo para alimentarse de vida. Entonces, una décima de segundo después, siento que estamos tirando la casa por la ventana y aparece la risa esa que me sale, esa que es de duda, que es como el dolor de las guitarras.
De repente hay demasiadas personas y sitios, el equilibrio es casi un milagro y abro la ventana y ¡mierda!, hoy es la vÃspera del dÃa después y no soy más que una mueca contorneándose. PodrÃa desaparecer, sÃ, pero al momento cierro los ojos y me encuentro enfrente de tu mirada y se que no, no puedo escapar, ni podrÃa ser pez. Pero ¿ves?, tampoco voy viajando al encuentro por dejarme sentada en un parque de esos verdes, o tal vez azules.
Entonces de nuevo voy mutilando las palabras que nunca terminan de decir que yo… o que se va rompiendo el aire hasta hacerme un abrigo de esos que me toman entera. Pero, como a veces ocurre en estos casos, todo me abisma más de la cuenta y la ropa me corta la respiración y otra vez me da pereza el futuro.
Luego suspiro y casi sin pensarlo, con el codo en la rodilla y el miedo temblando entre las piernas, echo a andar para decirte que mi alma está en oferta y quiere más, pero sólo contigo.
Popularity: unranked [?]