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La chica del 24

Sonando “Nacidos para creer” de Amaia Montero

Esta historia comienza sin saberse, muchos años atrás; época “pre-móvil” y donde tener un coche te hacía sentir especial entre los compañeros de clase. Aunque el ir al instituto era aventurarse a ir en el coche, heredado de abuelo a padre y de este a hijos, o tirarse 1 hora en bus haciendo 2 transbordos para muchas veces llegar tarde. Así que hicieron de aquella reliquia su cuartel general.

Aquella mañana maldijeron la salud del pobre coche, cuando no tuvieron más remedio que dejarlo aparcado y coger 3 autobuses para llegar a clases, aunque ya sabían que llegaban tarde.

Al día siguiente ya quedaron con tiempo suficiente de poder hacer turismo, un ratito en el 121, otro ratito en el 24 y terminando en el C1. Para la vuelta, era incluso peor, porque coincidía con horarios comerciales y más afluencia de usuarios.

Entre la marabunta que viajaban esa tarde en el 24 destacó ella entre todos. Con la incomodidad en ese autobús, ella mostraba una sonrisa que le iluminaba la cara; rubia con media melena, ojos claros y pecas; no tenía unas medidas “de cánones” pero a él le parecía un ángel. Tal fue la impresión, que no fue capaz de seguir la conversación que llevaban los 4 hasta ese momento.

En los días siguientes, el coche seguía estropeado, así que volvieron a desplazarse en autobús; y allí volvió a aparecer ella, igual que el día anterior, con una sonrisa de oreja a oreja , y su pelo arreglado; llevaba el uniforme de un taller informático; se alegró que su afición y el trabajo de ella estuvieran conectados.

Día tras días volvían a coincidir. Todo el día contando los minutos que faltaban para hacer transbordo en el 24, y poder verla. No sabía su nombre, tampoco su edad, y mucho menos su situación, pero el tiempo que coincidía con ella eran los más felices que pasaba.

Hasta llegar el día que el coche ya estaba arreglado y volvieron a su rutina; otra vez a maldecir al pobre coche por tener que dejar de verla.

Durante el resto del curso no pasaba una tarde que no se acordara de esos desplazamientos en bus. Años más tarde, ya habían terminado el módulo superior en informática de sistemas, montando una tienda/taller entre los 4 amigos. Poco a poco fue olvidando las aventuras de esos traslados en autobús, hasta que un día se abrió la puerta de la tienda y allí apreció ella, “la chica del 24”; pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión

¿Qué es la felicidad?

Sonando “Siendo uno mismo” de Manuel Carrasco

Ahora que se termina el año, y empiezas a recibir mensajes de familiares, amigos, compañeros y conocidos; todos ellos se resumen en: “…Te deseo un Feliz 2018”

Es de agradecer que se acuerden de uno, pero todos estos mensajes me han hecho recapacitar en esa frase, “te deseo un feliz 2018”.
¿Qué es para tí la felicidad?; felicidad no es tener un coche de 300CV, ni tener una casa en el campo y otra en la playa; ni mucho menos tener un barquito aparacado en Puerto Banús o Puerto Sherry; no, para mí:

Felicidad es llegar a casa sin avisar al mediodía y que tus hijos te den un abrazo tal que te dejen sin respirar
Felicidad es tener a mi abuela en casa, ella disfrutando de mis hijos y ellos de su bisabuela, ¡¡¡ bisabuela !!!
Felicidad es comentarle a tus amigos que tu madre te pregunta 3 veces en 5 minutos si vas a ir a comer a casa, sin haber escuchado en la primera que tienes planes, pero ahí está, un plato guardado “por si el niño se presenta”
Felicidad es que te digan que tu relación con la madre de tus hijos es ejemplar
Felicidad es ver que tus hijos tienen en el colegio más amigos de los que puedas imaginar, la educación que le estás dando va por buen camino.
Felicidad es tener que decidir por un plan u otro porque grupos de amigos diferentes te proponen salir
Felicidad es tener que pararte a separar las llaves de casa al llegar al portal, tienes un techo donde dormir
Felicidad es tener que levantarte todos los días a las 5:30 para ir al trabajo, sí esto también es una putada por el horario, pero no tienes que comerte el tarro en ganarte el pan del día
Felicidad es agobiarte el 24 de cada mes, porque te quedan 250€ de saldo en el banco, y todavía tiene que llegar la factura de la gasolina, internet/tv/movil, y gastos varios; aun sabiendo que el día 1 vuelves a tener saldo para tirar el mes
Felicidad es llevarte bien con todos los compañeros de trabajo, con lo que pasas la mayor parte del tiempo
Felicidad es poder comprar una caja de ibuprofeno o paracetamol “porque te encuentras mal”, ¿acaso sabemos realmente qué es econtrarse mal?, un resfriado o una gripe es una gilipollez, os animo a pasaros por cualquier hospital infantil y os reireis de la gripe

Pero todo esto no lo vemos como felicidad, lo vemos NORMAL.

Así que, amig@ que me estás leyendo, desde aquí lo que te deseo para el próximo año 2018, es MUCHA MAS NORMALIDAD EN TU VIDA

El perdón no siempre vale

…. se levantó sobresaltada, tenía el pijama empapado en sudor, las sábanas tenían los colores más intensos debido a la misma reacción, llevaba varios minutos ahogándose, era incapaz de salir del sueño.

Tenía sentimientos encontrados, por un lado sentía alivio, al parecer había sido solo una pesadilla; por otro lado, seguía angustiada, aún habiéndose despertado en la cama y parecer un sueño, lo había sentido todo muy real; era imposible, lo que acababa de experimentar no podía ser fruto, sólo, de su imaginación.

Por fin pudo ponerse en pie, se miró al espejo, era ella, pero las facciones de la cara, ya de por sí bastante marcadas, hacían que todavía pareciera más demacrada.

No podía quitarse de la mente lo vivido unos momentos antes, y salió corriendo hacia el salón. No la separaban más de 4 o 5 metros, en unas zancadas estaría ya allí y podría comprobar, ahora sí estando despierta, si todo había sido un mal sueño o no. Este espacio le pareció más largo aún que el tiempo en poderse levantar.

En ese transcurso de tiempo, se veía dándole consejos a sus hijas: “no siempre vale pedir perdón, coged una hoja de papel y dibujad algo en ella, dádsela cada una a la otra; ahora tenéis el dibujo de vuestra hermana; partid la hoja en varios trozos pequeños”

-en ese instante sus hijas siempre echaban a llorar-

“Y ahora, pedirse perdón; algo se ha solucionado?, se han arreglado los dibujos?. Veis, una cosa es asumir las culpas y pedir perdón; y otra es que con ese hecho se puedan subsanar los fallos; el daño ya está hecho y <<perdón>> no siempre sirve”

Esas palabras y hechos le martilleaban la cabeza; a la vez que se decía una y otra vez: “no te preocupes, verás como todo ha sido una pesadilla, podrás corregir ese error, siendo así sí le serviría en este caso el pedir perdón; perdón a ella misma, y recapacitar para cambiar”

Llegó a la puerta del salón, estaba cerrada; tal era el temblique en las manos que le resultaba prácticamente imposible agarrar con fuerzas el picaporte y poder abrirla..

Ahora los pensamientos eran contrarios, sería incapaz de seguir viviendo sabiendo lo que había ocurrido; tendría que seguir adelante, pero con la losa de haber cometido el mayor de sus errores, y teniendo que aparentar normalidad, por sus conocidos, por sus hijas, y por ella misma.

Por fin pudo traspasar el umbral de la puerta, se giró, y miró hacía el salón.

Se quedó en la puerta, echó a llorar sin consuelo. Y clavó las rodillas en el suelo. Respiró profundamente y pudo ver que todo había sido……..

Gracias Puigdemont


No voy a entrar aquí a discutir si lo ocurrido ha sido coherente o no, si no se ponen de acuerdo los políticos (que para eso cobran una pasta gansa), no vamos a intentar adivinarlos los ciudadanos de a pie.
Tampoco voy a discutir si hacía falta llegar tan al límite, han sido unos días de mucho nerviosismo, con presiones políticas y económicas, con miedos a que la gente se decantara por una u otra posición, y con el trabajo de la @policianacional y @GuardiaCivil.es , que aunque nos parezca que no, no ha debido ser un trabajo grato.

Tengo amigos y conocidos catalanes, unos se sienten españoles (como los andaluces, extremeños, manchegos,…..) y otros no tanto; y por todos ellos me duele esta situación que se está viviendo.

También se dice que todo esto se debe a que Andorra deberá cumplir con el intercambio de información fiscal el año que viene, y el dinero “catalán” que hay allí guardado saldrá a la luz, embarrando aún más la duda gestión política de esa comunidad; yo opino que no, que llevamos muchos años sabiendo que hay parte de Cataluña que se quiere independizar, y esto ha sido solo una excusa para intentar acelerar el proceso de independencia. Pero no creo que sean las formas; y sinceramente, espero que se solucione pronto, tanto si seguimos siendo 17 vecinos como si pasamos a ser 16.
Por qué le doy las gracias a Puigdemont?, os lo voy a explicar muy clarito y en pocas palabras:

Los ciudadanos de EEUU, salen con banderas de barras y estrellas y que son?, patriotas

En Francia, luces la bandera tricolor, y eres patriota.

En Canadá, si llevas una hoja de arce en alguna prenda, eres, también, patriota

Y así con todos los paises que conozco.
En España, hasta el pasado 1 de Octubre, podíamos lucir barras y estrellas, banderas tricolor, hojas de arce, y fotos de la puerta de Brandeburgo, que no pasaba absolutamente nada; pero si se te ocurría lucir una bandera de España, o vestir de Rojo y Amarillo, nos mirábamos mal, nos insultábamos, y nos decíamos de todo menos patriota. (Y me meto en el saco)

Hoy, 12 de Octubre de 2017, tengo la sensación que esta connotación se ha eliminado de nuestros colores, y podemos ir por la calle con una bandera de España sin que nadie nos increpe o insulte.

Yo, que nací meses antes que la Constitución, y que he estudiado en el colegio el periodo de transición, creo que este periodo es ahora cuando finaliza; cuando nos gobierne quien nos gobierne, puedes decir “yo soy español” en otro ambiente que no sea el futbolístico.
Desde aquí dar fuerza a aquellos catalanes que se sienten españoles.

A los catalanes que se quieren independizar.

A los españoles que quieren seguir con Cataluña como comunidad; y a los que quieren que se independicen.

También, a los que dicen que sí pero no, pero un poco, pero hablamos y no sé qué decir, pero me voy y me quedo a la vez.

A todos ellos, fuerza y paciencia para llegar a un consenso.
Pero sobre todo, hoy puedo decir sin que me miren mal:

YO SOY ESPAÑOL

Mi otra mitad

Sonando de fondo Attention de Charlie Puth

Hace muchísimo tiempo que no pasaba por aquí y dejaba que las palabras fluyeran, llamémoslo flojería, falta de tiempo o de inspiración, pero hoy Facebook me ha recordado una publicación y ha activado otra vez el modo “suelta todo lo que se te ocurra”.
Por una vez, me ha costado mucho más buscar un título a la publicación que redactar todo el post en si mismo, es más, en este momento todavía está en el borrador, sin título y sin música de fondo, bueno, música haberla hayla pero no es la que hace de base a todo el gazpacho de palabras.

Según la Wikipedia:

Un punto de inflexión, en una función matemática, es un punto donde los valores de una función continua x pasan de un tipo de concavidad a otra. La curva “atraviesa” la tangente. Matemáticamente la derivada segunda de la función f en el punto de inflexión es cero​, o no existe.

Vamos,  lo que viene siendo el típico comentario: “mi vida es una montaña rusa, con sus subidas y bajadas”

Este recuerdo que hoy Facebook saca del fondo de las publicaciones anteriores, con las horas, días y meses pasados, y echando la vista atrás, se puede decir que ha sido un punto de inflexión en mi vida; un punto que no tiene que ser ni bueno ni malo ni todo lo contrario, pero ahí está.
Ese punto ha provocado nuevas actitudes, pensamientos, acciones y formas de ver la vida; en general, ha definido nuevas experiencias, de las cuales, todas aportan positivamente granos de arena en el frasco de la vida. Dejando a un lado momentos más personales y/o nuevos retos laborales, uno de los efectos colaterales ha sido el volverme a encontrar con mi otra mitad.

Todo el mundo dice que tiene a alguien cercano con quien se siente mayormente identificado, llamándose en la mayoría de los casos “almas gemelas”; dada mis maneras de ver la vida y vida después de la vida…..hay gente que dicen que tienen alma, otros lo llaman espíritu, y otros, energía; pero en el fondo, todo el mundo coincide en que además del cuerpo, existe “algo más”.
Yo soy partidario de la idea que, una vez que nuestra vida terrenal pasa a un segundo plano, nuestro “yo”, deambula hasta encontrar otro cuerpo donde volver a vivir, que puede ser en otro lugar distinto al anterior y evidentemente en otra época. Pero rodeado de otros “yos” con los que empiezas a recorrer el tren de esta nueva vida.
Es en esta nueva vida, cuando si tienes la suerte de encontrarte con otra “energía” con la que hayas coincidido anteriormente, se provoca esta conexión especial; que no tiene por qué ser única, si te encuentras con más entes anteriores.

En mi caso, nunca antes en 39 años había tenido una conexión tan fuerte con alguien, como con esta otra mitad; ya no es solo vernos y saber qué estamos pensando, o plantear algún comentario sabiendo de antemano la respuesta del otro; es incluso saber cuándo debemos llamarnos porque a algun@ le ocurre algo; y evidentemente echarnos la bronca por acciones que al otro no nos gusta, o recriminarnos faltas de tiempo
Con kilómetros de distancia y sin habernos visto físicamente en esta vida, es prácticamente imposible esta conexión sin antes haber llegado a coincidir.

Moho y musgo, uña y carne, zipi y zape, Jean Grey y Cíclope….

Por esto mismo lo he definido como “volverme a encontrar con mi otra mitad“, porque, en mis ideas raras y extrañas de definir la vida y nuestro paso por la misma, mi otra mitad y yo nos hemos debido  de cruzar más de una vez; pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión….

Por cierto, para darle más emoción al destino, el modo aleatorio de Spotify ha querido terminar el post sonando la canción de Bombai y Bebe

Por qué el 8 de Marzo y no hoy?

Sentado al solecito a las 12:00 y saboreando un expresso, estoy viendo que por qué hoy no es “el día de la mujer trabajadora”, un sábado cualquiera de este invierno-primavera que tenemos este año con 20 grados y chaquetones con la única función de acompañamiento en el vestir.

Partamos de la base que veo mal la coletilla “trabajadora”, y que tampoco haya una día “del hombre trabajador”, pero quien soy yo para instaurar, o no, una día de celebración. Llegando aquí tengo varios puntos que exponer:

  1. Que si realmente se busca la igualdad entre hombres y mujeres, la continua celebración de este día la veo contraproducente. Si todos somos iguales, dejemos de celebrar días “absurdos” y no repetir una y otra vez que si los consejos de dirección de las grandes empresas, que si el ratio de políticas/políticos, etc, etc, etc.
  2. La coletilla “trabajadora”, veamos, el 1 de Mayo se celebra el día del trabajador, sin distinguir ni sexo ni oficio. ¿por qué el 8 se hace referencia sólo a las trabajadoras?; aunque esto me lleva al siguiente
  3. Trabajadora, por cuenta ajena?, por cuenta propia?, la mujer que ha decidido no tener un trabajo remunerado y lleva adelante su casa y familia, no es también trabajadora?
  4. Y no por ello menos importante que los puntos anteriores, el celebrar el día de la mujer trabajadora el 8 de Marzo, ¿implica por ello que los demás días del año no lo sean?. Acaso hoy no podría serlo también?.

Es por ello que pienso, que el día de la mujer (trabajadora o no) debería ser cualquiera de los 365 dias del año, y no sólo el 8 de Marzo.

Así que, si eres mujer y has llegado a leerme hasta este punto, ¡¡¡ Felicidades!!!

PD: os podéis imaginar lo que pienso del 14 de febrero o del 28 de junio…..pero eso forma parte de otro post.

 

Andalucía…un trozo de cielo

Hoy suena “All The Prety Girls” de Kaleo.

29 de Febrero, dia extraño donde los haya; que se nos descuadra el calendario gregoriano con la naturaleza, pues nos sacamos un día de la manga cual espectáculo de Dynamo en las calles de cualquier ciudad y todo solucionado. No podía dejar pasar un día extra sin seguir rellenando el saco de posts.

Hoy, además, es día festivo en Andalucía, por haber caído el 28 de Febrero, día de la Comunidad Autónoma Andaluza en domingo; por lo tanto, para quién no haya tenido que trabajar el sábado, hemos tenido 3 días de descanso y “mini-vacaciones”, aprovechando todo el que ha podido para realizar un viaje relámpago y desconectar, aunque sean por 72 horas, o algunas más si lo haces desde el viernes.

Al igual que los musulmanes deben peregrinar, al menos una vez en su vida a La Meca; París debería ser visita obligada en todo ser humano.

Yo puedo decir que soy uno de los privilegiados en conocer París, y no, no me refiero a haber ido a París un fin de semana realizando un tour turístico en bus y haber entrado en EuroDisney; no, me refiero a conocerla “de cabo a rabo”. Hace 10 años estuve una semana y, de un bono de metro de 10 viajes, me sobraron 3; decidí que aquella maravillosa ciudad (hoy sigo pensando lo mismo) se merecía que gastara mis energías y suelas de zapatos conociendo sus rincones y sus gentes, puestos de comida callejera y curiosas terrazas de restaurantes; y así lo hice, y así lo volveré a hacer en cuanto pueda volver.

Pues este fin de semana, y echando un ojo a mi muro de Facebook/Instagram/Twitter y Grupos de WhatsApp, veo que todos mis contactos han estado conociendo, disfrutando o volviendo a revivir experiencias en algún lugar de Andalucía.

Desde Huelva hasta Jaén,  pasando por Mijas, El Valle de Los Pedroches,  Grazalema o Granada, entre otros tantos destinos, este fin de semana he tenido a tod@s repartidos y enviando fotografías compartiendo sus momentos. Y es cuando, viendo estas fotografías y recordando muchos lugares en los que ya he estado,  te das cuenta que vivimos en una región que no tiene nada que envidiar a los “grandes” destinos turísticos, como en este caso he dicho París, pero que podría haber nombrado cualquier otra ciudad.

En Sevilla, además de festivales de comida callejera o exposiciones de antiguos soldados del imperio chino, hemos podido descubrir los enclaves en los que Cervantes se inspiró para sus Novelas, subir a “las setas” y observar el casco histórico desde arriba. O simplemente pasear por la calle Betis mientras la escuela de piragüismo nos deleita con una pequeña competición entre sus alumnos. Todo ello, en mangas de camisa.

En Mijas, un paseo en sus famosos Burro-Taxi, o una visita al Museo Taurino y pudiendo estar en la playa en bañador y sin camiseta; aunque también se ha tenido que echar mano a la piscina climatizada del hotel.

A tan sólo 160km, Granada,  con su Alhambra y mirador de San Nicolás, la Carrera del Darro o el barrio del Realejo, y todo ello con ropa de abrigo y cadenas para las ruedas por la proximidad de Sierra Nevada.

Grazalema y los Pueblos Blancos de la Sierra de Cádiz.
El Valle de los Pedroches, formado por su más de 15 municipios, y famoso por ser cuna de una de las mayores empresas de alimentación, no sólo andaluza, sino española.
Salobreña, costa tropical y su castillo Medieval.
Ronda y su Tajo, hoy nevados.
Y otros tantos y tantos destinos que sería imposible nombrarlos todos aquí.

Y aún así, cuando pensamos en un viaje, siempre pensamos primero en salir de España.

Ya es hora que, a la hora de viajar, nos miremos al ombligo; y como dice una amiga, veamos en Andalucía….un trozo de cielo

Una gota en el cristal

Llegar a casa después de una dura jornada de trabajo, encender una barrita de incienso, una taza de té y “Renegades” de X  Ambassadors sonando en Spotify en el  pc, mientras te sientas en el balcón observando la lluvia caer y oyendo el repiqueteo de las gotas en las ventanas.

Una tras otra van chocando contra el cristal y cayendo hasta el alfeizar de la ventana, dibujando lineas y marcando caminos para las siguientes; aquellas que van rápido, se difuminan pronto y le pierdes la vista; pero hay otras que recorren su camino lentamente, haciendo que intentes adivinar su destino. Ardua tarea esa,  al comprobar que todas las gotas interfieren entre ellas y ninguna llega a hacer un recorrido totalmente predecible.

Hay gotas que, en su camino, se van cruzando con otras, formando gotas mayores y cambiando su destino temporal. Otras, aún sin llegar a encontrarse nada en su senda, hacen que ésta cambie de dirección al menos un par de veces. Y otras, encuentran algún obstáculo, inapreciable al ojo humano y parte su camino en dos, haciendo que ahora tengas que observar e intentar saber de cada una de ellas por separado; y viendo que ambas, siguen recorriendo el cristal con la única intención de llegar a su destino, sea cual sea éste.

Es en ese momento cuando te das cuentas, que somos Una gota en el cristal

Apostar con dinero ajeno

obras

Ya me gustaría a mi empezar el  post como lo hace el gran Alvayanes en su www.salmonpalangana.com, en la que en cada post, te descubre un artista o canción que has canturreado siempre, pero nunca te acuerdas del nombre. No, no es posible, yo estoy escuchando ahora mismo la música inigualable de una retroexcavadora acompañada por diversos martillos hidráulicos.

No voy a entrar aquí en la eterna discusión de: pues esto con tal no pasa, eso pasa por votar a cual… No señores, esto ha pasado, pasa, y pasará siempre en este país de pandereta.

Que fácil debe ser planificar (o mal-planificar) una obra cuando no es tu bolsillo el que tienes que rascar. Vivo en un barrio, en el que el bloque de pisos más moderno debe tener algo así como 35/40 años; y no, no es mucha edad para decir que es un barrio “viejo”, pero fue construido en una época en la que rara era la familia que disponía de algún vehículo propio, así que os podeis imaginar que lo que brilla por su ausencia son los garajes subterraneos; y una plaza en superficie donde aparcar se cotiza mejor que las acciones de Bankia.

Pues en este barrio, hace algo menos de un año, se planifica una obra (por cierto, necesaria) para sustituir todo el sistema tanto de suministro como de evacuación de aguas. En un principio bien, se corta una calle y empiezan las obras, no sin su incoveniente, pero a sabiendas que es por un bien público. La sorpresa viene, cuando, aún con esta primera etapa aún sin finalizar, cortan el tránsito de otra calle e inician la misma obra en otra zona.

Bien empezamos, si ya partimos que un “día a día” cuesta trabajo aparcar y con el corte al tráfico rodado de la primera de las calles, la situación se acentúa; os podeis imaginar, ahora que son dos calles las que están totalmente inutilizadas. Bueno, pues nada, sigamos con las obras.

A los 14 días, los vecinos descubrimos que, sin llegar a abrir al tráfico la primera calle, y con la segunda con más agujeros que la playa de Matalascañas un domingo de verano a las 19:00; cortan una tercera calle del barrio e inician las obras. Empieza a ser más fácil aparcar en barrios aledaños y dar un paseo de vuelta a casa, que intentar aparcar relativamente cerca.

Y llega el día en el que se empiezan a tapar agujeros, retirar maquinaria pesada y a colocar los primeros adoquines….  sí, es aquí cuando, sin habernos repuesto de las geniales ideas de ir cortando calles sin abrir las anteriores, nos encontramos con otra genialidad: “han ampliado el tamaño dedicado a la acera”, y no es que antes fuera estrecha, pero ahora es, al menos, un metro más ancha; y que conlleva esto?, sí, que si antes había poco espacio para poder aparcar, ahora, al hacer cada acera un metro más ancha que antes, hace que en el centro de la calzada, no haya espacio suficiente para poder usarlo de aparcamiento.

Así que nos econtramos en una situación en la que ahora es rara la familia que no dispone de 2 o 3 vehículos, y hay menos espacio para aparcar que hace 40 años.

Tan sólo se me ocurre una justificación para esta genial idea: terminar las obras, pagar las facturas, y dentro de un tiempo, volver a reestructurar las calles y por consiguiente, contratar una nueva obra.

Vuelta a las andadas

Por n-ésima vez digo que vuelvo a escribir y no se si tardaré mucho en olvidar lo dicho.

Hace ya casi dos años de la última entrada del blog. En estos dos años, y debido a la aventura de empresario junto con las obligaciones pertinentes de padre de familia, he tenido el blog encerrado en un cajón con el candado cerrado, y olvidado donde estaba la llave guardada.

Echando la vista atrás te das cuenta de la relatividad del tiempo; y aunque dos años sean 24 meses para todo el mundo, no todo el mundo ve ese tiempo con la misma elasticidad, y para algunos habrán pasado volando y para otros sea una eternidad.

Hoy, 668 días después, he buscado la llave del candado y abierto la caja de Pandora, vuelvo a echar tinta en el tintero, desempolvar las plumas y abrir los cuadernos, y junto con una taza de té o un cafelito, intentaré volver a plasmar, no sin dificultad, todas las ideas que mis neuronas vayan moldeando.

No puedo prometer que la próxima entrada sea mañana, dentro de otros dos años, o no vuelva a haber otra. Pero de momento, hasta la próxima.