Para comenzar el día..
Me levanto todos los días para ir al trabajo, qué desagradable costumbre, y como tengo una vena masoquista me instalo con mi café delante del televisor, a contemplar las desgracias ajenas.
En alguna ocasión me he tragado los episodios de la Pantera Rosa, o me he puesto a leer un buen libro, y francamente se me despierta el buen humor para acudir a mi cita con la nómina. Pero siempre vuelvo a caer con las noticias y las mencionadas desgracias. No sé porqué me fascina tanto lo mal que está el mundo (permitidme la frasecita digna de una tertulia de…… ¡LA CAMPOS!).
Siempre creo que nada puede superar los cientos de desaparecidos en tal sitio, o las demasiadas mujeres muertas a manos de sus parejas, o los miles de palestinos masacrados (1000 muertos contra 150 del otro bando…que curiosas son las matemáticas), o los niños maltratados, o las mil barbaridades y accidentes mortales que entran en mi cerebro a través del bicho ese que llamamos tele….y todos los días, increíblemente, algo supera lo del día anterior, y al siguiente otra vez, y así por los siglos….
Quizás me obligo a mantenerme informada porque es una forma de solidarizarme, de que no quede en el olvido lo que pasa a mi alrededor, de estar alerta en lugar de limitarme a ignorar todo lo que no es hermoso y de color rosa.
Pues cuesta, claro que si, porque mientras yo me tomo mi café, y me voy a mi trabajo, y dejo pasar el día hasta que llega el siguiente….mientras tanto, digo, hay gente por ahí, lejos o cerca cuya vida es un infierno… y procuro no olvidarlo. Sólo así sé lo mucho que vale lo que tengo alrededor, y lo frágil que es.




